Ñublense aconseja a juveniles: cómo evitar lesiones en invierno

Hablamos con Cristián Vergara, kinesiólogo de Ñublense, sobre cómo se deben preparar tanto niños como adolescentes para enfrentar el competitivo mundo deportivo.

El sueño de muchos niños es formar parte de una escuela deportiva de prestigio, aspirando a una carrera profesional, donde su pasión por el balón sea su trabajo en la cancha.

Por ello, el profesional del club es tajante en afirmar que las consideraciones físicas dependen de la edad del jugador: “mientras más pequeño, priman sus cualidades innatas para el deporte, mientras que a mayor edad, las condiciones cambian y es trascendente el acondicionamiento cardiovascular y desarrollo muscular que consiguen”.

En ese sentido, Vergara destaca la importancia de realizar trabajo aeróbico, de intervalos, para fortalecer por ejemplo los cuádriceps, isquiotibiales, aductores y glúteos. Agrega que siempre debe asegurarse que los trabajos sean guiados por profesionales del área, ya que éste podrá generar rutinas personalizadas de acuerdo a tu condición física, definir en conjunto tus objetivos deportivos, orientándote en la mejora de resultados y en la correcta realización de los ejercicios, evitando futuras lesiones.

Cristián ejemplifica que en el fútbol una de las lesiones más recurrentes es la de los músculos isquiotibiales, los cuales tienen inserción en la pelvis, tibia, fémur y peroné, jugando un papel importante en la flexión de la pierna cuando el cuerpo se encuentra de pie. “Este tipo de lesiones tiene un 30 ó 40% de probabilidad de volver a aparecer antes de los 12 meses, por lo que el trabajo muscular con un entrenamiento excéntrico-concéntrico es fundamental para evitar lesiones en deportistas de alto rendimiento”.

Por lo mismo, dice que tratar una lesión independiente la zona y la edad que tenga el deportista: “es fundamental y debe ser no sólo realizado a edad temprana, sino además por un profesional especializado en el tema deportivo. De no ser así, a medida que pase el tiempo, se producirá un desgaste mayor como por un esguince o artrosis de rodilla, o lesiones musculares o tendinosas, junto con la limitación en la capacidad física y futbolística”.

Finalmente, para cuidarnos del frío y la lluvia propios de esta época, entregamos las siguientes recomendaciones a tener en cuenta, especialmente por los menores:

  • Contar con buena indumentaria para el deporte, compuesta por ropa deportiva para contener el calor, manteniendo los músculos relajados y reduciendo la posibilidad de lesiones.
  • Utilizar zapatos de fútbol impermeables, es decir, que no permitan que el agua traspase.
  • Usar una primera capa, como calzas y camisetas que permitan la sudoración, pero eviten el enfriamiento, junto con ropa post entrenamiento que evite los cambios agresivos de temperatura.
  • Cuidar las articulaciones realizando un buen calentamiento antes del trabajo físico, incluyendo trabajo con balón, movimientos articulares, de coordinación y elongaciones.
  • Mantenerse constantemente hidratados y alimentarse ligeramente previo al entrenamiento, para prevenir descompensaciones y condiciones momentáneas como los calambres.