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HISTORIA DE ÑUBLENSE


CLUB DEPORTES ÑUBLENSE

Equipos históricos Emblemas Himno Estadio Entrenadores

 

Nombre: Deportivo Ñublense S.A.D.P.
Fundación: 20 de Agosto de 1916
Títulos: Campeón Segunda Divisón año 1976. Campeón en Tercera División: años 1985, 1992 y 2004 y Sub-Campeón Primera B año 2006.
Estadio: Bicentenario Nelson Oyarzún Arenas de Chillán
Inaugurado: 1961 y remodelado el año 2008
Capacidad: 12 mil personas.
Sede: Bulnes Nº 377, Chillán.
Fono: (56 42) 213795
Fono Fax:
(56 42) 430343
Participaciones: Ha Jugado en: Reg.Conce: 1958. 2a Div: 1959 a 76; 1980; 1982 y 83; 1986 a 91; 1993 al 2000. 1a Div: 1977 a 79; 1981. 3a Div: 1984 y 85; 1992, y del 2001 al 2004, 2006 asciende a la Primera División, actualmente participando en la división de honor del fútbol chileno.

 

Historia de Deportivo Ñublense

El deporte más masivo del mundo, es el fútbol. La “pasión de multitudes” como muchos le denominan, tienen gran arrastre entre las personas, y la vez, es uno de los juegos que provoca mayores pasiones y desencantos entre su hinchada. De esto, pueden estar muy seguros los habitantes de la provincia de Ñuble, quienes cada fin de semana van a alentar al equipo de sus amores, Ñublense, reuniéndose entorno a una pelota de fútbol y once guerreros, dispuestos a dejarlo todo en el campo de juego para satisfacer a la fanaticada.

 

SUS INICIOS

Club de Deportes Ñublense, conocido también como el equipo rojo (diablos rojos), debido al característico color de sus camisetas, ha sido por 93 años, el punto de entretenimiento de la familia ñublensina. Su historia esta plagada de alegrías y desencantos, los cuales dan un matiz distinto para decir que, el rojo es más que un sentimiento, una pasión. La historia del club data del año 1916, cuando un grupo de amigos, encabezados por el profesor del Liceo de Hombres, Manuel Lara Gutiérrez, deciden formar un club deportivo, el cual fuera un refugio para las actividades relacionadas con el ámbito del deporte en Chillán. Así, el 20 de agosto del mismo año, en el liceo de hombres de la ciudad, se crea el deportivo “liceo Fútbol Club”, el cual contaba entre sus ramas con Básquetbol, boxeo, fútbol, entre otras.

El equipo de fútbol, se mantuvo por largo tiempo participando en la liga deportiva amateur, donde marcó un hito, al ser campeón local once años consecutivos (1938-1948). Entre sus filas, pasaron personajes destacados, entre ellos estuvieron Eduardo Sanhueza Martín, Candelario Sepúlveda, Tomás Figueroa Bravo, Carlos González Utreras, Humberto Fagnilli fuentes, es este último, quien le cambia el nombre al club, tomando el gentilicio de la provincia, denominándolo “Liceo-Ñublense”.

El año 1942, con Lautaro Vásquez Landa como timonel del equipo, se vuelve a cambiar el nombre a la institución, llamándose “Club de Deportes Ñublense”, rótulo que sería ratificado en los estatutos deportivos de dicho año. El club continuó en el fútbol amateur, dando claras muestras de ser un equipo muy fuerte en todos los sentidos. De esta manera, el año 1957, se da un gran salto, de la mano de quien fuera el jefe del registro civil de la ciudad y presidente del club, Moisés Noriega Alarcón, para pasar del fútbol amateur a unirse al torneo regional de Concepción. En esta condición estuvo un año, compitiendo con equipos como Lord Cochrane, Gente de Mar o el propio Arturo Fernández Vial.

 

De lo amateur al profesionalismo

En 1959, gracias a una excelente gestión del timonel de la época, Mario Avendaño, se acepta la postulación realizada a la Asociación de Fútbol Nacional, y se entra al profesionalismo, desde ahí se transita en un largo andar marcado por las alegrías y sin sabores. El primer año en el profesionalismo, el equipo se preparó futbolísticamente. Al club llegó el entrenador Argentino Martín García, de destacada trayectoria. Junto a él llegaron jóvenes jugadores que poseían experiencia en el fútbol rentado. El primer jugador que firmara por la institución fue Claudio González, mientras que el primer arquero del club fue el joven Luis Venzano Justiniano, proveniente de la Universidad de Chile.

En 1961, con Renato Solar Sánchez al mando del club, se realiza una de las contrataciones más recordadas por el club, ya que llega al equipo, el jugador de Boca Juniors, y seleccionado Argentino, José “pepino” Borello. En esa ocasión, el club se ubicó en cuarta posición. Ñublense navegaba en un mar en calma, por el club pasaron dirigentes que destacaron, como Carlos Abel Jarpa Vallejos, Vicente Cox Vial, Luis Fischer (dueño de la curtiembre el cóndor), los señores Cusacovich, Foster, entre muchos más, los cuales lograron la estabilidad del equipo. Los dos primeros años, Ñublense hizo de local en la única cancha empastada que existía en Chillán, el estadio del Colegio Seminario, mientras se sembraba el césped y construían las graderías y camarines del estadio municipal, que era un arenal.

 

De la gloria a la penuria

El año 1976, ha sido uno de los momentos de mayor gloria del equipo, cuando con la presidencia de Pedro Guzmán Álvarez, y dirección técnica de Isaac Carrasco, el equipo es campeón de segunda división y asciende a primera. El segundo año en primera división, la institución roja vio pasar a uno de los mejores entrenadores que ha tenido el equipo, con un estilo renovado, el legendario Nelson Oyarzún Arenas, marcó el juego de los rojos. Apodado el “Consomé”, debido a que obligaba a sus dirigidos a saborear un rico y recuperador plato de consomé, luego de los partidos, se ganó el respeto y cariño de la hinchada. En la mañana del 10 de Septiembre de 1978, fallece, víctima de un cáncer a la edad de 35 años. Por la tarde del mismo día, el equipo enfrentó a Colo-Colo, derrotándolos por dos a uno.

El año 1979 se desciende a segunda, con el técnico Hernán Godoy en la banca, y un año más tarde nuevamente asciende, esta vez como vicecampeón, con la presidencia de don Osvaldo Erbetta Walker y dirección técnica de Manuel Rodríguez Vega. Desde 1981, comienza el andar amargo de los rojos. Problemas Futbolísticos y extrafutbolísticos, provocan que se caiga a segunda. En 1983, se baja a tercera división, arrastrando consigo una gran deuda, que provoca un cambio de nombre obligado, llamándose a hora “Ñuble Unido”. Durante estos tres años, circularon una serie de técnicos y dirigentes, que trataron de arreglar los problemas, sin tener buenos resultados.

 

 

 

 

En los 80' siguen los altos y bajos del club

Llega el año 1985, y al equipo arriba como DT, el ex jugador Esaú Bravo, quién logra el titulo de campeón invicto, y subir nuevamente a segunda. Mientras, el timonel de la época, Héctor Canahuate, renegocia la deuda que el club tenía, y recupera el nombre de Ñublense. El año 91', la institución estaba sumida en problemas, y el equipo que dirigía Rolando García, se negaba a firmar la planilla y consigo, el club retorno a tercera por secretaría.

En 1992, el técnico Esaú Bravo, nuevamente retorna al equipo a segunda, después de ganar la liguilla final disputada en quillota, en la cual venció por cuatro a dos a San Luis. Ñublense, Nuevamente transita por una carretera plagada de hoyos y ripios, pero pese a esto, en 1995 logró una excelente campaña en la Copa Chile eliminando a Colo-Colo, pero lamentablemente cayendo ante la Universidad Católica de Gorosito y Acosta. El año 96' fue un caos, siendo un hecho inédito la decisión del plantel de ese año de autodespedirse, debido al incumplimiento en el pago de sus sueldos. A fines del mismo año, toma las riendas del club el empresario local, Reiniero Iraira, quién junto a Casiano Andrade, fueron los salvavidas de la institución en este periodo.

El 2000 se cae a tercera, y un año más tarde con Claudio Iraira al mando del club, se salva milagrosamente de bajar a cuarta división. En un partido dramático con General Velásquez, se estuvo a 30 segundos de la debacle, pero el pundonor y la garra salieron a flote, y el rojo logra el gol que lo mantuvo en tercera. Claudio Iraira, como una forma de mejorar la situación económica del equipo, transforma a Ñublense en sociedad Anónima, siendo esto un rotundo fracaso. Las arcas estaban por el suelo, pero la oportuna intervención como presidente de Jonh Andrade, salvó la situación.

 

La época de gloria que no para de ascender

  El año 2004, El ex comentarista deportivo y empresario de la zona, Sergio Zarzar Andonie se hace cargo de la institución, logrando la estabilidad que tanto esperaban los ñublensinos. Se arma un equipo competitivo, que encabezado por Esaú Bravo pelea el título de tercera. Pero un vaivén en el camino, produce la salida del técnico e ingreso del ex delantero y ahora estratega, Luís Marcoleta, quién logra el campeonato en una dramática final disputada con Curicó. Primero en Chillán, cuando las esperanzas desaparecían, apareció el espigado defensa Wladimir Herrera, quien le dio el paso a un partido definitorio disputado en Linares, donde Ñublense derrotó por 2- 0 a el elenco de la Séptima Región.

El 2005 los rojos participaron en calidad de invitado en el campeonato de segunda división, siendo el equipo revelación del fútbol rentado, debido a su excelente rendimiento en el plano dirigencial, futbolístico y especialmente, con la hinchada, quienes llegaron en masa al Nelson Oyarzún a gritar y alentar al equipo de sus amores, convirtiéndose en el equipo que lleva más público al estadio. En dicha ocasión Ñublense se ubicó en la cuarta posición, y debido a su calidad de “invitado” no pudo pelear la liguilla del ascenso, cediendo su puesto a O'higgins de Rancagua, equipo que a la postre ascendería.

Un año más tarde, 2006, y con la posibilidad abierta de poder seguir escalando, el grupo de dirigentes encabezados por Zarzar deciden pelear de lleno la chance de volver al fútbol rentado. Los rojos consiguieron el paso directo a primera división en un dramático partido ante San Felipe en Chillán, encuentro en que el trasandino Néstor Zanatta se convirtió en figura al anotar el gol que le dio el ascenso a los chillanejos mediante lanzamiento penal. Después los dirigidos de Marcoleta tuvieron la oportunidad de ser campeón en Concepción enfrentando a Lota Schwager, pero el delantero Carlos Cáceres erró un penal en los últimos minutos, resultando primero ese año Melipilla.

Ya en primera división, Ñublense se transforma en Sociedad Anónima Deportiva Profesional siendo dirigidos por un grupo de inversionistas encabezados por Juan Carlos Saffie. El ex presidente Zarzar dejó su puesto en manos de Leonardo Cusacovich, quién se convirtió en vicepresidente de la sociedad, mientras que “Don Sergio” se transformó en director de la zona sur de la Asociación de Fútbol Profesional.

Los “diablos” armaron un equipo para nunca más salir del fútbol grande, siendo una de las revelaciones más grande la llegada del golero paraguayo, que estuvo defendiendo los colores guaraníes en el mundial de Francia 1998, Danilo Vicente Aceval. Pero también la temporada 2007 marca un hito histórico, y es que el delantero Manuel Villalobos se convierte en el goleador histórico del club al sumar 47 goles en tres años de permanencia.

Esa temporada, los rojos terminan ubicándose en la séptima ubicación con 32 unidades en el torneo de apertura que era sin play offs, mientras que en el clausura llegan a disputar el repechaje, donde quedan eliminados ante Cobreloa. Los Diablos Rojos fueron la gran ‘sorpresa' de este campeonato, y es que se obtuvieron resultados importantes, y se logró terminar en la novena ubicación de la tabla del descenso, sumando 58 unidades. Sin duda que esto estuvo dentro de otros grandes logros alcanzados ese año en que se retornó a la primera división.

 

Por primera vez en un torneo internacional

El 2008 de la mano del entrenador Fernando Díaz, Ñublense logra una de sus mejores campañas futbolísticas. Conformando un plantel con muchos jugadores que él ya conocía. Eso sí, el club debió bregar con la falta de un estadio propio, pues el recinto del Nelson Oyarzún fue destruido y se construyó uno más moderno que albergaría el mundial Femenino Sub 20 de la FIFA. Por lo anterior, los rojos ejercieron su localía en el Estadio Fiscal de Linares, trayendo consigo consecuencias económicas magras para el club, que terminó con un déficit que superó los 100 millones de pesos.

El Estadio Municipal de Concepción también albergó a los diablos cuando debieron jugar partidos con equipos que tienen mayor arraigo popular. En el clausura, se ejerció la localía en el remozado estadio Arístides Bahamondes de Chillán Viejo, aunque el primer partido jugado ahí frente a Rangers, fue sin público por una sanción impuesta por la ANFP. Pese a todo, logran ser campeones de la fase regular del apertura sumando 41 puntos. En los play offs, llegan a la semifinal enfrentando a Colo-Colo. Aunque se le ganó en el Monumental por 1-0 con tanto de Ever Cantero, en el estadio Collao se perdió 2-1, y la diferencia de gol como visitante le valió la clasificación a los albos.

Pero sin duda el momento de mayor gloria se vivió en Linares el miércoles 30 de abril de ese año. Ahí, Ñublense derrotó en un infartante partido a Audax Italiano por 3-2 con tanto en el último minuto de descuento de Juan Francisco Viveros. Ese triunfo le valió avanzar por primera vez a un certamen internacional como es la Copa Nissan Sudamericana, campeonato en el que enfrentaron al conjunto peruano del Sport Áncash. Las celebraciones se trasladaron al frontis de la gobernación donde llegaron más de 7 mil hinchas a celebrar el histórico momento.

Pero de la alegría de pasó a la amargura, pues en este campeonato quedaron eliminados en primera ronda. Aunque ganaron por 1-0 al equipo peruano en Collao, perdieron estrepitosamente por 4-0 en la localidad de Huancayo, a más de 3 mil 500 metros de altura. Posteriormente, el equipo de Perú fue imposibilitado de jugar un partido internacional en ese lugar. Pero el segundo semestre del 2008 sería desastroso, ya que a la eliminación de la sudamericana, se sumó el pésimo torneo de clausura donde se terminó a tres puestos del colista del campeonato, Melipilla. La buena suma de puntos del apertura le permitió quedar en los cinco primeros lugares de la tabla acumulada, sin sufrir por el tema del descenso programado.

El 2009, fue un año de contrastes y en que a pesar de marcar un nuevo hito histórico, estar por cuatro años consecutivos en primera división, los diablos Rojos sufrieron bastante ya que hasta último minuto pelearon por no descender.  La campaña fue magra en todo sentido. De la mano del propio Fernando Díaz, los resultados no caminaban. En el apertura jugaron 17 encuentros, ganando sólo 5 de ellos y perdiendo en 7 cotejos. En el clausura, la situación fue peor. Nuevamente ganaron cinco partidos, pero ahora perdieron en 8 ocasiones.
Fue precisamente en el partido que perdieron ante Everton en Viña del Mar, que la dirigencia del club decidió cesar de sus funciones a Díaz, asumiendo el Jefe Técnico de las divisiones menores, Ricardo Toro, quien logró mantener a Ñublense en primera división.

 

2010 tiene que ser mejor

Pronto……

Pero la historia de los diablos rojos, posee muchos nombres que han dejado huella en el club. Nombrarlos a todos sería una tarea titánica, en todos los planos. En la dirigencia pasaron hombres como Salomón Ananías, Sergio Rossler, orlando Palma, los hermanos Sergio y Rolando Ramírez, entre otros. Entre los jugadores destacados podemos recordar a Luis Godoy, Mario Cerendero, Claudio González (defensa), Oscar Salinas y Antonio Muñoz (arqueros), Héctor Torres y Miguel Ángel Stella dos medios campistas (Argentinos), Oscar Roberto Muñoz (delantero Argentino), Mario Osbén, Pedro Pablo Díaz, Luis Pérez, Rubén Latallada, Sergio Nichiporuck, y muchos más.

Mención a parte, es para la noble hinchada, que ha entregado casi su vida al club, como Carlos Cerda, más conocido como el “Doctor Cerda”; el eterno Honorio Gómez; el popular Sandro; don Mario Abarca; entre muchos otros que cada fin de semana disfrutan y también sufren con el equipo.

Club de deportes Ñublense ha formado parte importante en la vida de las familias de Ñuble, siendo una de las identidades más características de la provincia, dejando una profunda huella en el corazón de “Los Diablos Rojos”.

 

 

Por Patricio Bórquez Riquelme

 

Equipos históricos Emblemas Himno Estadio Entrenadores

 

 

 




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